El presidente estadounidense, con su política proteccionista, busca fortalecer la manufactura nacional y contrarrestar lo que considera prácticas comerciales desleales por parte de otras naciones. Según Trump, esta medida impulsará la creación de empleos y estabilizará la economía de EE. UU., pero las reacciones tanto internas como externas han sido contundentes. Empresarios, economistas y líderes internacionales han advertido sobre las graves consecuencias de esta decisión, que podrían generar inflación, reducir la calidad de los productos y desencadenar una guerra comercial a gran escala.
México y el TMEC: Una excepción relativa
El principal socio comercial de EE. UU., México, ha quedado parcialmente excluido de estos nuevos aranceles. Los productos incluidos dentro del marco del TMEC seguirán disfrutando de una tasa arancelaria del 0%. Sin embargo, aquellos que no estén cubiertos por el tratado se enfrentan desde principuis de marzo una tarifa del 25%, una medida que afecta directamente a industrias como la automotriz.
En cuanto al sector automotriz, los vehículos fabricados en México bajo las reglas del TMEC están exentos de los nuevos aranceles del 25%, pero aquellos que no cumplen con los requisitos del tratado enfrentan gravámenes elevados. Esto podría impactar tanto a fabricantes mexicanos como a empresas estadounidenses como GM y Ford que producen vehículos o componentes en México.
El impacto para México, aunque mitigado por el TMEC, podría ser considerable. Por un lado, la mayor carga arancelaria sobre los productos no incluidos en el tratado abre la puerta a un escenario de nearshoring, donde las empresas internacionales podrían optar por reubicar su producción más cerca de EE. UU., beneficiando a México en el mediano y largo plazo siempre y cuando haya certidumbre jurídica y organismos autónomos, lo que de momento no se ve reflejado en las políticas mexicanas.
La economía global: Un golpe inesperado
A nivel global, estos aranceles han sacudido los mercados financieros, las Bolsas internacionales ya reflejan el nerviosismo: Wall Street sufrió su peor jornada en años, con caídas significativas en los principales índices.
La Unión Europea ya ha anunciado que tomará medidas en respuesta, mientras que otros países se preparan para implementar aranceles recíprocos. Entre tanto, China, a pesar de haber sido uno de los blancos principales de la administración Trump, enfrentará un arancel del 34%, lo que podría escalar aún más las tensiones comerciales entre las dos economías más grandes del mundo.
Repercusiones en Estados Unidos
Aunque Trump asegura que los aranceles impulsarán la industria nacional y generarán empleos, múltiples asociaciones empresariales estadounidenses han advertido lo contrario. La Cámara de Comercio de EE.UU. y otras organizaciones señalan que los consumidores enfrentarán precios más altos y que las empresas importadoras serán las más afectadas. Además, sectores clave como el automotriz podrían sufrir aumentos de costos significativos, con estudios que proyectan incrementos en los precios de vehículos entre $2,500 y $20,000 dólares.