En México, millones de personas enfrentan una dura realidad: tener empleo no garantiza poder alimentar a sus familias.

Durante el segundo trimestre del año, 35.1% de la población —equivalente a 45.8 millones de mexicanos— vivió en situación de pobreza laboral, es decir, sus ingresos no les permitieron adquirir la canasta básica alimentaria, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Este alarmante indicador aumentó en 1.6 millones de personas respecto al trimestre anterior, cuando la pobreza laboral afectaba al 33.9% de la población. Si se compara con el mismo periodo de 2024, el incremento fue de 352 mil personas.

La pobreza laboral mide si el ingreso laboral per cápita en los hogares es suficiente para cubrir la alimentación mínima, mediante la compra de la canasta básica.

El crecimiento de este indicador revela una preocupante tendencia: aunque más mexicanos tienen empleo, sus salarios no les alcanzan para lo más esencial.

Brechas rurales y urbanas: el campo se hunde más

El panorama es más crítico en zonas rurales, donde la pobreza laboral aumentó de 47.6% en el segundo trimestre del 2024 a 49.1% en igual periodo de este año.

En contraste, en áreas urbanas hubo una leve mejora, pasando de 30.9% a 30.8% en el mismo lapso.

Chiapas, Oaxaca y Guerrero encabezan la lista de entidades con mayor pobreza laboral, con 62.5, 59.2 y 55.3 %, respectivamente, en el segundo trimestre del año.

Mientras que Baja California Sur, Quintana Roo y Baja California reportan los niveles más bajos, con 12.9, 18.0 y 19.7 %, en ese orden.

Ingreso laboral real: desigualdad y retroceso

Aunque el ingreso laboral real per cápita tuvo un incremento anual de 1.1%, al pasar de tres mil 350.84 pesos al mes en el segundo trimestre del 2024 a tres mil 386.17 pesos al mes entre abril y junio de este año, pero este avance no fue suficiente para revertir la desigualdad.

En el ámbito rural, los ingresos cayeron 3.3%, de mil 990.18 a mil 924.50 pesos al mes, mientras que en el urbano subieron apenas 1.0%, de tres mil 791.73 a tres mil 830.26 pesos mensuales.

Por género, los hombres ocupados ganaron en promedio ocho mil 278.95 pesos mensuales, mientras que las mujeres recibieron seis mil 625.99 pesos, una brecha de mil 652.95 pesos.

En cuanto a la formalidad, los trabajadores formales percibieron 10 mil 821.04 pesos mensuales, casi el doble que los informales, quienes ganaron cinco mil 257.55 pesos.

Masa salarial en caída libre

La masa salarial real —la suma total de ingresos laborales de la población ocupada— cayó 2.8% entre el segundo trimestre de 2024 y el mismo trimestre de 2025.

Así, la masa salarial pasó de 384 mil 907.94 a 374 mil 281.33 millones de pesos a nivel nacional, lo que representa una pérdida de más de 10 mil millones de pesos.

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