El sargazo, catalogado como un problema ambiental y detestado por turistas por su olor, es la materia prima para Liliana y Daniela, estudiantes de bachillerato de Ensenada, Baja California, que desarrollaron Aquabloom, un proyecto de economía circular que transforma sargazo y desechos de conchas de molusco en fertilizante natural de alta calidad.
Este 2025, la Secretaría de Marina cerró en año con una cifra récord de recolección de sargazo con 92 mil 783 toneladas en las costas de Quintana Roo y se estima que la presencia de esta alga causa pérdidas anuales estimadas en 120 millones de dólares al sector turístico de este estado. 
Su innovador proyecto, asesorado por las maestras Katia y Carolina, les valió ganar el primer lugar en Expociencias Nacional 2025, y ahora tienen la oportunidad de representar a México en la International Greenwich Olympiad (IGO) en Londres, Inglaterra, sin embargo, es un viaje que aún no tienen garantizado.
El problema de uno, la solución del otro
Las costas de México enfrentan un problema recurrente: acumulación de sargazo y desechos de conchas de molusco que afectan al turismo y al ecosistema marino. Simultáneamente, en las ciudades mexicanas, los suelos urbanos carecen de nutrientes y la vegetación lucha por sobrevivir.
Durante 12 semanas intensivas, estas jóvenes convirtieron su laboratorio en un centro de innovación. El proceso no fue sencillo: tuvieron que recolectar, desalinizar, triturar y controlar rigurosamente la temperatura, humedad y aireación de los materiales. Experimentaron con la descomposición aeróbica hasta lograr convertir algas y conchas en un fertilizante natural de color marrón oscuro, textura perfecta y pH ideal.
Éxitos comprobados
El proyecto Aquabloom es una idea galardonada que ha superado las pruebas más exigentes de la ciencia juvenil en México:
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Segundo lugar en Prototipos y Emprendedores 2025
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Ganadoras de Expociencias Noroeste 2025, en Tijuana.
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Ganadoras de Expociencias Nacional 2025 en Tamaulipas
La limitación tiene signo de pesos
A pesar de su éxito, Lili y Dani han enfrentado limitaciones económicas que les impidieron realizar análisis químicos profundos o pruebas extensivas en cultivos. Además de que necesitan dinero para viajar a Inglaterra, necesitan apoyo para escalar su proyecto.
«Sabemos que Aquabloom funciona cualitativamente, pero para escalar este proyecto y llevarlo a foros internacionales necesitamos ayuda», explican.
Por ello, emprendieron la colecta “Impulsa el sueño de 4 mexicanas rumbo a Inglaterra”, fondos que usarán para sus boletos de avión, logística para el equipo y pruebas del proyecto. 
«No solo estás donando a un proyecto escolar; estás invirtiendo en cuatro mujeres mexicanas que están resolviendo problemas ambientales reales. Estás apostando por la ciencia joven y por un México más sostenible», señala el equipo de Aquabloom.
La International Greenwich Olympiad representa una oportunidad para que estas jóvenes científicas mexicanas muestren su innovación en un escenario global y establezcan conexiones con otros investigadores juveniles del mundo.
Conoce su colecta y súmate: https://gofund.me/0e675eaba





































