En medio de una gran expectación, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recibió este martes 8 de junio a la vicepresidenta de EEUU, Kamala Harris, en el Palacio Nacional. Los dos políticos se encontraron a las puertas del histórico edificio, en un momento que fue captado por las cámaras. Y durante los primeros minutos, el mandatario mexicano cometió varios “tropiezos” que no pasaron desapercibidos, y despertaron numerosas críticas.

La decisión de AMLO de no utilizar cubrebocas fue la cuestión que generó mayor indignación. El político tabasqueño prescindió de la mascarilla, a pesar de que Kamala Harris sí la llevaba puesta.

Este rechazo a portar cubrebocas no es nuevo. De hecho, desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, el presidente ha mostrado animadversión hacia este elemento de protección. En las primeras semanas determinó que en la República el uso de la mascarilla no sería obligatorio porque “en México no hay autoritarismo”. Además, en febrero dejó pasmada a la comunidad internacional al asegurar que él ya no tenía que ponerse el cubrebocas porque ya había superado el coronavirus: “De acuerdo a los médicos, ya no contagio”, dijo en unas declaraciones que dieron la vuelta al mundo.

En sus conferencias de prensa nunca lo utiliza. Tampoco en eventos políticos de gran relevancia, como pudimos ver el pasado febrero durante su reunión con su homólogo argentino, Alberto Fernández, -quien sí lo portaba-.

Por las experiencias previas, no resulta sorprendente que López Obrador volviera a renunciar al cubrebocas en su encuentro con Kamala Harris. Sin embargo, el gesto fue calificado por muchos como un error político y una falta de respeto.

Las críticas no tardaron en llegar, y una de las primeras reacciones la escribió en Twitter el ex presidente de México, Felipe Calderón.

“Por respeto, por diplomacia, ¡por salud! ¿Por qué no usar el cubrebocas?”, señaló el ex mandatario.

Esto no fue el único aspecto que llamó la atención del comportamiento de AMLO. La solemnidad del encuentro se vio también empañada por dos lapsus que tuvo el presidente nada más recibir a la demócrata. Primero, confundió el cargo y la llamó “presidente”, cuando es vicepresidenta de EEUU. Segundos después, confundió su nombre, y se refirió a ella como “Kabala”.

– “Presidente”, -dijo AMLO.

– “Buenos días señor presidente, buenos días”, -respondió ella en inglés.

– “Kabala, mucho gusto”, -agregó él.

La vicepresidenta de EEUU llevó el cubrebocas durante todo el acto (Foto: Presidencia de México)La vicepresidenta de EEUU llevó el cubrebocas durante todo el acto (Foto: Presidencia de México)

 

La situación detonó una ola de burlas y críticas en redes sociales por los descuidos de AMLO.

“‘Presidente Kabala’, la bienvenida de @lopezobrador a la vicepresidente de EEUU, Kamala Harris”, escribió López Dóriga en Twitter.

“AMLO recibe a la @VP sin cubrebocas. Le dice Kabala, no Kamala. @lopezobrador_ también se refiere a ella como presidente y no como vicepresidenta”, dijo Pedro Calderón Michel, director de noticieros Telemundo10.

“Kamala vino literalmente a NADA y aún así el anciano hizo el oso. Nomás dijo cuatro palabras y la cagó me lleva la chingada”, criticó Chumel Torres.

A pesar de los pequeños errores y de la polémica por el cubrebocas, la reunión se celebró sin contratiempos y en opinión del Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, fue un éxito.

“Concluye reunión del presidente de López Obrador y la Vicepresidente Kamala Harris. Se abordaron la economía y el diálogo de alto nivel, cooperación para la seguridad, desarrollo en el sur de México y Centroamérica. Fue un encuentro muy exitoso”, dijo el titular de la dependencia.