Hoy trajeron a la memoria las palabras de AMLO, al anunciar que está contagiado de Covid-19 -por segunda ocasión- después de haber actuado irresponsablemente y no seguir los lineamentos que su propio gobierno ha marcado: “si tienes gripe asume que tienes Covid, no te hagas prueba, usa cubrebocas y aíslate para no continuar la cadena de contagios”.

AMLO se presentó en la mañanera con ronquera, sin cubreboca como es su costumbre, en un espacio cerrado, hablando por horas, minimizando el problema y sin ningún respeto hacia las personas que trabajan en el lugar y a las que vio después y que pudo haber infectado.  En unos días conoceremos si hay casos de algún secretario como el de Gobernación, o al Procurador Federal del Consumidor o al secretario de Agricultura, o el director de la Comisión Federal de Electricidad, etc.

¿Pero que hay de la gente que AMLO llama del pueblo por la que dice que trabaja? ¿Qué pasa con el personal de intendencia, con los camarógrafos, los meseros, asistentes, choferes que trabajan cerca de él o con los que tiene contacto en el día a día? De ellos nadie se entera si fueron contagiados, si sus jefes los obligan a trabajar a pesarde estar enfermos, porque les exigen una prueba para la que hay que hacer filas interminables en el IMSS O ISSSTE porque ni modo, ¿De dónde para pagar una prueba de $400.00? -sin añadir que vive con 4 o 5 personas más-.

Pero claro, solo AMLO puede darse el lujo de enfermar por segunda vez de Covid-19 y seguir minimizando el problema. Deberían llevarlo a una institución de salud pública para que vea si no están desbordados los hospitales con casos que se van incrementando y por lo que dejan de atenderse otras enfermedades, no porque no quieran atenderlos, sino porque el personal de salud también está siendo contagiado.

Así las cosas en este país donde la gente está siguiendo al pie de la letra lo que cada mañana transmite: no ver, no oir, no sentir, porque él tiene otros datos… los que le convengan en el momento.