Es plausible ver el despertar de la conciencia frente a las injusticias en el mundo, aunque para ser justos, hay que indicar que no es un despertar generalizado, porque la conciencia parece ser selectiva.
De repente se organiza una flotilla para “llevar ayuda a Gaza”, la cantidad de “ayuda” que llevaban era minúscula, y la razón oculta, pero no mucho, es que trataban de romper el bloqueo naval israelí, que responde al contrabando marítimo de armas para los grupos terroristas. Detrás de la organización están operativos de Hamas.
Llama la atención que esos “humanistas” no se atreven a mucho, no intentan romper el cerco de Estados Unidos contra Cuba, para llevar “ayuda humanitaria” o gasolina, que tanto necesitan en la isla.
Tampoco se atreven a armar brigadas de ayuda a los conflictos en áfrica, algunos de muy larga duración, aquí se incluye una muestra no exhaustiva:
2002 – hasta la fecha, Insurgencia en el Maghreb
2014 – hasta la fecha, guerra civil en Libia
2023 – hasta la fecha, Guerra civil en Sudan
2020 – hasta la fecha. Enfrentamientos en el Sahara ocidental
Etiopia, 2020 – 2022, Guerra de Tigray
2023 – a la fecha, insurgencia de Fano
2025, golpe de Estado en Malagasy
Mozambique 2017 – a la fecha, Insurgencia en Cabo Delgado
2022 – a la fecha, República Democratica del Congo, conflicto de Ruanda
2024 – a la fecha, Crisis Constitucional en Somalia
2024 – a la fecha, crisis de Jubaland
Sudán 2022 – a la fecha, conflicto fronterizo en Abyei
2025 enfrentamientos en Nasir
Tanzania 2017 a la fecha, Insurgencia en Cabo Delgado
Cameroon 2017 – a la fecha, crisis de Anglophone
2016 – a la fecha, Insurgencia en Chad
2022 – 2025, conflicto entre República Democratica del Congo y Ruanda
2021 – a la fecha, insurgencia Jihadista en el Norte de Benin
Ghana 2020 – a la fecha, Rebelión de Togolandia occidental
Senegal 2007 – a la fecha, Operación Juniper Shield
Todos los conflictos en África causan severas cargas sociales, violaciones, asesinatos, hambrunas, secuestro, etc. El sufrimiento africano es suficiente para que los activistas del “humanismo” movilizaran su gran potencial de ayuda, pero lo ignoran.
Qué tal si se movilizaran para presionar al gobierno chino para frenar el genocidio de los Uygurs.
Será que esas conciencias humanitarias están tan ocupadas en Gaza que no han tenido tiempo para descubrir estas tragedias, no las han llevado a la ONU para ser condenadas, ni repito, se organizan para llevar ayuda humanitaria.
La razón de ese silencio es tal vez lo que tienen en común las tragedias africanas y china: No hay judíos para censurar y atacar. Por el contrario, existe el genocidio de cristianos, pero esas voces no se levantarán contra los islamistas que lo provocan.
Hace poco sostuve un intercambio con alguien que reclamaba que los bombardeos de Israel en Líbano eran crímenes contra la humanidad, al no poder demostrarlo, cambio a crímenes de guerra, ya sabemos que es de sabios cambiar de opinión, especialmente cuando los conceptos son falsos.
Me reclamó que viera a Palestina con ojos de derechos humanos. Para él eso implica condenar a Israel, porque eso es para estos judeofobos el verdadero enfoque de derechos humanos.
Este “humanista” no levantó la voz ante los miles de civiles iraníes asesinados por los ayatolas, ni por los miles de misiles que lanza Irán vía proxy contra civiles israelíes. Ni se preocupó cuando los “intelectuales” abogan por el genocidio judío con la consigna del río al mar.
Las guerras son detestables, mucha destrucción de todo tipo y muchas víctimas secundarias. Pero, para los “humanistas, parece que en esta guerra, solamente existe Israel, que por supuesto es el villano de la historia.
Así el “humanista” condena y omite que el operativo de 10 minutos en que Israel golpeo 100 objetivos de Hezbolah, eran contra combatientes y para evitar el lanzamiento de más misiles contra civiles israelíes.
Estos humanistas aplauden a Irán, aplauden que la ONU incluya en sus órganos de derechos humanos a países, donde las mujeres carecen de libertades y derechos y donde la teocracia prohíbe la libertad.
No somos nadie para censurar a esos países que viven atados a normas que ni siquiera se imponían en la edad media, ni para decirles que hagan lo contrario, pero otra cosa muy distinta es aceptar que esos gobiernos, dicten las políticas internacionales de la cada vez más disfuncional ONU.
Los falsos humanistas, crean un cierto impacto en las plataformas, aunque muchos sostienen un diálogo entre ellos, pero están muy lejos de impactar a la política internacional; ante su impotencia e irrelevancia política, por lo menos buscan envenenar las relaciones entre la gente.
Así es el mundo de la posverdad, dónde el odio y el prejuicio es la ideología dominante.
@shmil50




































