El 73% de los usuarios de redes sociales critica el encarecimiento de los combustibles; para algunos de ellos esta situación impacta el precio de la canasta básica y el transporte, lo cual genera presiones en el bolsillo.

El 36% de los usuarios de redes sociales considera que el gobierno no cumple con su promesa de bajar el precio de la gasolina, lo cual impacta su poder adquisitivo.

El aumento en los precios de la gasolina y el diésel genera críticas entre los consumidores mexicanos, quienes ven un impacto en su bolsillo por la repercusión que esto tiene en la inflación de bienes y servicios del país, de acuerdo con un análisis de Dinamic.

El 73% de los usuarios de redes sociales lamenta el incremento de precio que registran los combustibles, para 36.65% representa una “asfixia económica”, debido al impacto negativo que perciben de este fenómeno en el encarecimiento de la canasta básica y el transporte.

La plataforma PetroIntelligence dio a conocer que, este 16 de abril, el precio promedio de la gasolina magna es de 23.685 pesos por litro, en linea con el acuerdo que hay entre el sector privado y el gobierno de que éste no supere los 24 pesos.

En tanto, la gasolina premium se vende en 28.311 pesos y el diésel en 28.566 pesos. En algunos gasolineras se registran niveles más altos, por lo cual el gobierno federal, a través de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), colocó lonas con la leyenda “no cargues aquí, se vuelan la barda con los precios”.

En una de las estaciones donde se colocaron estas pancartas, que es de la empresa Repsol, el precio del diésel es de 31.99 pesos por litro. Una más fue en una Mobil, en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México, donde el litro de gasolina regular está en 24.39 pesos.

La meta es que el litro de gasolina regular no exceda de 24.00 pesos, y el de diésel se acerque su precio a los 28.00 pesos.

¿Qué dicen los consumidores del precio de la gasolina?

El sentimiento predominante es de frustración por la carga fiscal (impuestos Especial sobre Producción y Servicios —IEPS— y Valor Agregado —IVA—) y su impacto directo en el precio final. El 36.65% reporta una presión o “asfixia económica” constante y crecientes dificultades para cubrir gastos básicos, vinculando directamente el alza del combustible con el encarecimiento de la canasta básica y el transporte.

El 36% enfoca su enojo hacia la gestión federal. Se intensifican las críticas por el incumplimiento de promesas —específicamente la de reducir el precio de la gasolina— y se cuestiona la efectividad de las políticas energéticas actuales. Este bloque se caracteriza por una fuerte desconfianza institucional y un tono de confrontación directa.

Otro 24.08% de la conversación mantiene un tono informativo, y atribuye las alzas a factores externos como los conflictos globales y el mercado petrolero internacional. “Este grupo reconoce la liberalización de precios y la capacidad limitada del Estado para intervenir, empleando explicaciones técnicas que carecen de la carga emocional vista en los otros segmentos”, explica Augusto del Río, CEO de Dinamic.

El respaldo a las instituciones reguladoras es marginal. Solo 3.27% de los usuarios valora la información de Profeco, viéndola apenas como un apoyo informativo en un mercado libre, pero no como una solución estructural al problema de los precios.

Los resultados de este análisis se centran en los comentarios vertidos en redes sociales, como Facebook, TikTok, Youtube, X e Instagram.

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