es la frontera más visitada; además, se encuentra entre las cinco principales urbes de nuestro país. Su fundación virtual data de 1889, es decir, lleva apenas 134 años a cuestas y ya “se habla de tú” con ciudades que nacieron 300 años antes. Según el último censo realizado en el año 2020 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Tijuana cuenta con 1´922,523 habitantes; lo cual representa poco más del 51% de la población de Baja California. Así, Tijuana es un referente mundial.

Muy lamentablemente, los resultados ofrecidos por sus gobiernos han posicionado a esta importante ciudad como un referente de inseguridad, caos y contaminación. Basta recordar que la actual municipal ha logrado el reconocimiento nacional gracias a (básicamente) tres cosas: el respaldo público del presidente López Obrador; sus infortunadas declaraciones ante los medios de comunicación; así como, por vivir en un cuartel y ser resguardada por efectivos de la Guardia Nacional que bien podrían dedicarse a patrullar las calles para seguridad de todos.

No conforme, durante una de sus intervenciones, la alcaldesa tuvo un traspié cuando dijo que (cito): “los números no mienten, nosotros sí podemos mentir”. Desconozco si fui el único en percatarse, sin embargo, los demás optaron por minimizarlo con un estruendoso aplauso. Así mismo, aseguró que: “nos encontramos a dos días de elegir, no al candidato presidencial, sino al presidente o presidenta del país”. ¡Ah caray! Yo tenía entendido que la elección será hasta el 2 de junio de 2024.

Allende de las pifias antes señaladas, la presidente municipal se refirió a “los números del señor presidente”; asegurando que, a los casi cinco años de gobierno lopezobradorista, se ha enderezado el país y ha sentado las bases para la transformación. ¿Qué no se supone que es esta la cuarta transformación? ¿Ahora resulta que siempre no y qué solo fueron sus bases?

Destacó que, de Andrés Manuel, heredaremos un aeropuerto, dos rutas de trenes, una refinería, una moneda fortalecida históricamente, cinco millones de mexicanos que salieron de la pobreza extrema. Para Tijuana, dijo, quedará un viaducto elevado y una garita. Analicemos fríamente este “gran” legado con los números “honestos” a los cuales aludió la edil.

Comenzando con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el cual solo logró transportar al 38% de la meta durante 2022. Tal vez por eso el presidente decidió obligar a los pasajeros a utilizar el AIFA, decretando la reducción de vuelos y cerrando las operaciones de las paqueterías en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de (AICM). Ni hablar del tren que conectaría al AIFA con la capital de la república, que presumió hasta el cansancio y que apenas estará listo en 2024.

El tren maya, por su parte, también ha sido bastante polémico debido a los retrasos, incremento de costos, afectaciones ecológicas y accidentes vehiculares. Sin mencionar que, al estrenarlo, presentó múltiples “contratiempos”. Qué decir de la refinería en Dos Bocas, la cual, luego de un año de su inauguración, finalmente comenzó a producir. Del viaducto elevado y la tercera garita de cruce en Tijuana, solo se sabe que van tarde y que la información fue reservada por motivos de seguridad nacional.

Con respecto al “súper peso”, es fundamental que comprendamos que no se debe al fortalecimiento de la economía mexicana sino al debilitamiento de la economía estadounidense, de la cual dependemos en gran medida. Después de lo brevemente expuesto me quedan un par de dudas: ¿los números son totalmente honestos o los maquillan? Y, ¿los políticos mienten? La nos dará la respuesta.

Post scriptum: “Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad”, Séneca.

* El autor es escritor, catedrático, doctor en Derecho Electoral y asociado del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP).

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