Las leyes se hicieron para violarlas.
Esta es una de las frases cínicas más famosas que han generalizado los políticos. Ellos hacen las leyes y creen que eso los autoriza a violarlas.
La otra ya casi olvidada, es acátese, pero no se cumpla. En otras palabras, que se cumpla la ley en las mulas de mi compadre, yo estoy exento de cumplir.
Esto viene al caso por la actual campaña electoral, en la cual, vemos un pisoteo a la ley que estos mismos políticos aprobaron. Ellos creen que cambiando las palabras cambia el sentido de las acciones violatorias de la ley.
Los candidatos no son candidatos, de hecho, no son nada, hacen campaña abierta realizando “asambleas” consultivas, pero no es campaña. Conviene preguntar si los asistentes lo hacen libremente, o los convence la beca, pensión o cualquier otro programa que les ponga billetes en el bolsillo. Y ¿quién paga la campaña que no es campaña, el mitin que es asamblea?
Hay encuestas que nadie ve, cuya metodología se desconoce. Pero debemos darle crédito a quién nos hice que han hecho muchas, especialmente donde se nota visiblemente que hay conflicto entre las candidatas que no son candidatas. Esas encuestas definen quien será candidato que no es candidato hasta que lo sea.
En un análisis de las 10 candidaturas no candidaturas nombradas por Morena hasta el momento, por lo menos seis, registran la mano pesada de los gobernadores, ¿será que fue una encuesta con muy pocos cuestionarios?
Se abren varias interrogantes:
- ¿Creen los políticos que todos somos estúpidos?
- ¿Creen los políticos sus propias mentiras?
- ¿Es tan profundo el intento de engaño que ya se ha convertido en la realidad política?
- Llegamos a tal nivel de cinismo que las políticos se creen sus propias mentiras?
Pero como dice el dicho popular. ¿Para qué dar tantos brincos si está el piso tan parejo?
Sería más conveniente simplificar y transparentar. Algunas ideas.
- Facilitar que las políticos hagan campaña el tiempo que quieran, inclusive estando en el puesto.
- Transparentar todo el gasto del proceso político. Que tengan la obligación de reportar todos los donativos y que sus plataformas de gasto sean transparentes. Les podemos dar el beneficio de la honestidad, del que carece la mayoría. Así que el que sea atrapado mintiendo, deberá ser castigado ejemplarmente. Cancelar su candidatura y pagar una multa de sus recursos, no de las prerrogativas.
- Ya entrados en gastos, eliminar las prerrogativas y que la sociedad sostenga las campañas. Si un candidato sostiene una larga campaña debe dar cuentas sobre el origen del dinero, ahora hay varios de esos.
- Abrir un proceso de elecciones primarias donde haya piso parejo.
- Abrir un canal judicial donde se pueda denunciar acciones indebidas e ilegales, por ejemplo, la intervención de gobernantes y el uso de recursos públicos.
- Establecer un mecanismo de donativo que sea supervisado por la secretaría de Hacienda. Los donativos políticos deben pagar impuestos, principalmente de la fuente donante. La carga fiscal puede establecerse a partir de 500 pesos.
- Si un partido decide aplicar encuestas para nominar candidatos, debe mostrar la metodología y toda la información muestral respectiva. La sociedad tiene el derecho de saber cómo se escoge a los candidatos, ya que, en muchos casos, debido a la estructura política, seguramente serán gobernantes.
Vivimos una época en la que se compran candidaturas, se compran votos, y el proceso de nominación de candidatos se ha vuelto muy opaco, mientras que la concentración de poder hace casi un hecho que quien se nombre candidato será gobernante.
Vivimos un proceso que vicia de origen el hecho político-electoral, que es la base de la legitimación política.
El objetivo de los partidos políticos es conquistar el poder y mantenerlo, pero esto no puede hacerse a toda costa y hasta pisoteando el Estado de derecho.
Los políticos se convencen que simular que cumplen con la ley mientras la violan, convence a la sociedad. Lo único que hacen es seguir abonando en la construcción de la desconfianza en los partidos y en la política.
Ganan elecciones, pero pierden en honestidad. Su cinismo les ha construido un caparazón que al parecer temporalmente los protege. Pero en el largo plazo le provoca agujeros a su barco político, que tarde o temprano terminará por hundirlos.
@shmil50



































