Cristóbal Colón salió de Paseo de la Reforma y terminó en Tepotzotlán, la estatua de Heydar Aliyev dejó el espacio público, El Chinelo fue quitado del centro de Xochimilco y las figuras de Fidel Castro y Ernesto Che Guevara permanecen bajo resguardo tras ser removidas de la Tabacalera, casos que han dejado una misma pregunta en la Ciudad de México, sobre quién puede decidir qué personajes permanecen en sus calles y qué ocurre con ellos una vez que bajan del pedestal.
El debate volvió por la polémica entre la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, después de que la mandataria capitalina anunciara que se harán nuevas representaciones de Castro y Guevara para colocarlas en otro sitio de la ciudad, mientras la edil planteó que esos recursos fueran para obras y servicios, como trabajos para atender baches o incluso un camión de basura.
Brugada rechazó la propuesta y sostuvo que las esculturas, que estaban en el Jardín Tabacalera, son patrimonio público y deben ser preservadas por las autoridades, más allá de sus posiciones ideológicas.
Además, cuestionó que, después del retiro de las piezas, se planteara obtener recursos o servicios a cambio de ellas.
“Primeramente, secuestraron unas esculturas y después, pedir a cambio dinero o servicios. Las esculturas significan recursos públicos”, afirmó.
La discusión llegó al Congreso capitalino, donde Paulo García, diputado de Morena, cuestionó la postura de Rojo de la Vega y señaló que se estaba hablando cuando todavía no se habían dado a conocer los detalles del proyecto anunciado por el gobierno de la ciudad.
“Ojalá las horas que le dedica a ser vocera del conservadigmo global se las dedicara a atender los problemas de la gente en las calles”, expresó.
Del otro lado, Raúl Torres Guerrero, del PAN, respaldó a la alcaldesa de Cuauhtémoc y planteó que, antes de destinar recursos a nuevas representaciones de Castro y Guevara, el gobierno capitalino debería dirigirlos a infraestructura y servicios públicos.
Diana Sánchez, coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente, rechazó que las esculturas sean utilizadas como “moneda de cambio”.
Las diferencias entre legisladores no comenzaron esta semana, pues Brenda Ruiz, de Morena, promovió en julio de 2025 que la Secretaría de la Contraloría investigara posibles responsabilidades administrativas por el retiro del monumento; además, solicitó evitar que las piezas fueran vendidas, subastadas o modificadas.
Este caso revive otros de estatuas polémicas. Por ejemplo, en julio de 2025, la caída de un árbol derribó la efigie del expresidente Felipe Calderón, misma que un año después sigue junto a su pedestal.
Otro caso relevante fue el retiro del monumento a Cristóbal Colón, retirado el 10 de octubre para una restauración y no volvió.
Antes, en 2013, fue retirada la estatua del dictador de Azerbaiyán Heydar Aliyev, la cual debía permanecer 99 años en el parque de Reforma según el convenio firmado para su instalación, pero protestas ciudadanas, provocaron su remoción.
Frida Valencia y José Miguel Velázquez
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