La empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó este viernes un resultado neto negativo de 10.800 millones de pesos (cerca de 600 millones de dólares) en el tercer trimestre, pese a registrar un incremento de 28,5% en sus ingresos, que alcanzaron los 487.000 millones de pesos (unos 25.884 millones de dólares). El resultado se produjo en un entorno de producción estable de hidrocarburos y mayores precios de exportación. Las pérdidas, sin embargo, fueron menores que las de 61.247 millones de pesos registradas en el mismo periodo del año anterior. Entre los factores que pesaron sobre las cuentas de la petrolera estuvieron la depreciación reciente del peso mexicano y un mayor pago de derechos al Gobierno federal por la explotación de hidrocarburos.
En una lectura panorámica, la petrolera mostró pérdidas menos onerosas, aunque sin alcanzar su tan anticipada independencia financiera y mostrando un nivel de endeudamiento sustancial. En los dos primeros años de mandato de Claudia Sheinbaum, la Administración ha autorizado operaciones por al menos 25.800 millones de dólares para amortizar la deuda de Pemex, además de crear un fondo de 250.000 millones de pesos —equivalentes a unos 14.000 millones de dólares— destinado a proyectos estratégicos. La deuda financiera se ha reducido en unos 23.000 millones de dólares respecto a los niveles de hace un año.
“La combinación de una producción de hidrocarburos estable, mayores niveles de procesamiento de crudo, una mayor producción de combustibles y un incremento importante en ventas nacionales permitieron fortalecer la generación de ingresos”, resumió el director general de la petrolera, Juan Carlos Carpio, durante la llamada de presentación de resultados. El ejecutivo añadió que la producción de hidrocarburos se estabilizó en 2,4 millones de barriles diarios de petróleo crudo equivalente, impulsada principalmente por el mejor desempeño del gas natural, cuya producción aumentó cerca de un 8% y superó el umbral de los 5.000 millones de pies cúbicos diarios, por primera vez desde el segundo trimestre de 2023. La producción total de hidrocarburos creció un 2,6% respecto al tercer trimestre de 2025, añadió la compañía.
La deuda financiera, sin embargo, apenas ha variado en el último año. El saldo se situó en 77.600 millones de dólares al cierre de septiembre, frente a los 77.500 millones registrados en el segundo trimestre. Aunque supone una reducción respecto a los 100.000 millones de dólares de septiembre de 2025, Pemex continúa siendo una de las petroleras más endeudadas del mundo. Por su parte, el pasivo con proveedores ascendió a 414.218 millones de pesos (unos 22.016 millones de dólares), un retroceso interanual del 5,1%.
La compañía ha adelantado que seguirá contando con un colchón financiero del Gobierno federal. “Para continuar avanzando en la atención de estos compromisos, además de los pagos realizados con recursos propios, durante el último trimestre de 2026, en estrecha coordinación con las secretarías de Hacienda y Energía, se implementan mecanismos de apoyo financiero y liquidez para proveedores, en línea con los esquemas aplicados al cierre de 2025″, señaló la petrolera en un comunicado. El apoyo del Gobierno ascendió a 3.740 millones de dólares durante el periodo reportado el viernes.





































