Me salí del PRI porque se volvió conservador y soy liberal

Esa fue la respuesta de un político que ahora milita en las filas de MORENA.

Dada la premura con que se creó MORENA, fue alimentado por políticos provenientes de diversas fuerzas políticas, en esa ensalada han estado desde comunistas (a la mexicana) y yunquistas.

Pero a 15 años de su creación, y ocho en el gobierno, ya debe haber militantes que solamente han estado en ese partido y sin embargo, el camino a los puestos de gobierno lo encuentran los chapulines: los que brincan de un partido a otro.

En los gobiernos de los estados actuales, 9 gobernadores salieron de las filas del PRD, cinco de ellos fueron fundadores del mismo.

Tres gobernadores provienen de una militancia en el PRI y se afiliaron a MORENA en 2017: Alejandro Armenta (Puebla), Américo Villarreal (Tamaulipas) y Julio Menchaca (Hidalgo).

Hay gobernadores que chapulinean en serio, como Alfonso Durazo de Sonora que militó en el PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, antes de unirse finalmente a MORENA, donde preside su consejo nacional.

Para las elecciones de 2027, siete personas salieron del PRD: Nora Ruvalcaba (Aguascalientes), Beatriz Mojica (Guerrero), Carlos Torres Piña (Michoacán), Imelda Castro (Sinaloa), Lorenia Valles (Sonora), Ana Lilia Rivera (Tlaxcala), Santiago Nieto (Querétaro).

Dos salieron del PAN: Pablo Gutiérrez Lazarus (Campeche), Cruz Pérez Cuéllar (Chihuahua).

Dos salieron del PRI, Clara Luz Flores (Nuevo León), Jasmine Bugarín (Nayarit, actualmente en el PVEM, pero anteriormente en el PRI).

Fuera de los perredistas que parecen compartir el progresismo buena ondita con MORENA, dudo que los otros chapulines tuvieran una razón ideológica definida. Luego entonces, parecería que la motivación para cambiarse de partido, es subirse a la carreta que lleva la delantera y puede garantizar la victoria, excepto para Nuevo León que repite candidatura después de haber terminado MUY abajo en la elección anterior.

¿Qué ideología maneja alguien como Durazo, que parece reafirmar la teoría del péndulo en su persona?

Al parecer con esas nominaciones, MORENA gana números, sostiene que gobierna a la mayoría de los mexicanos. Pero, ¿cómo los gobierna, con qué principios?

Cruz Pérez Cuéllar como panista estuvo cerca de posturas de la iglesia. Como morenista, ¿se alejó de la misma? ¿Cómo definir los principios de Durazo que recorrió dos o tres ideologías y un oportunismo político?

¿Acaso MORENA realizó un proceso de conversión ideológica para inducir a su ideología a los políticos que está cachando?

El político liberal que dejó al PRI, ¿asumió los principios ideológicos de MORENA ?

Tal vez no hace falta. Porque MORENA es un partido cacha-todo, sin una estructura ideológica definida. Por ideología me refiero a una concepción de mundo y de vida, una construcción simbólica y valorativa.

¿Cómo calificar ideológicamente al predicador (Barajas) que envenena la mente de los jóvenes morenistas con una narrativa judeófoba, cuando existen marchas que exigen la expulsión de los judíos de México, con un racismo puro y duro? ¿Es un respiro a los principios humanistas?

López Obrador definió al Partido bajo los principios del humanismo mexicano, con la máxima de por el bien de todos, primero los pobres.

Tres dimensiones clave:

  • Económica: el progreso sin justicia es retroceso, considerando que el mero crecimiento económico no es suficiente, es indispensable la distribución equitativa de la riqueza, siempre y cuando se produzca riqueza, porque lo que se ha distribuido es el gasto público.
  • Política: Enfatiza el servicio al pueblo, erradicación de la corrupción y la reducción de privilegios, destinando los recursos ahorrados a los grupos vulnerables. A juzgar por el huachicol y las facturas falsas, la corrupción sigue vivita y coleando y la deuda aumenta, mientras que líderes gozan de privilegios: Fernández Noroña no sabe explicar su riqueza, o los viajes de lujo de líderes políticos.
  • Social y Cultural: Considera la grandeza cultural de los pueblos indígenas y la historia de México como pilares fundamentales, buscando eliminar el racismo y el clasismo. Una cosa es escribir libros de historia, otra que se deje de maltratar a una buena parte de la población.

Claudia Sheinbaum le ha incorporado la racionalidad científica para la formulación de políticas públicas. ¿Cómo aumentará el humanismo los caprichos de invertir en un cochecito chocón, una supercomputadora que no se termina o superconductores que no saben a quién venderlos?

El humanismo morenista ha incrementado programas de bienestar social. Hay becas para más de 15 millones de hogares, aumentos al salario mínimo (justo y necesario), y el reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, en el papel.

Falta devolverles las tierras que les dieron a las mineras canadienses o los proyectos energéticos que arrasan el ambiente y pisotean centros religiosos.

El humanismo mexicano funciona como una herramienta retórica para la propaganda gubernamental y la negociación política. Ha producido mejoras marginales, pero no sustanciales en la calidad de vida.


Parte del article se elaboró con ayuda de DeepSeek.

@shmil50

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