A partir del martes 3 de noviembre, las escuelas de México deberán aplicar una nueva normatividad sobre el uso de teléfonos inteligentes y pantallas dentro de los salones de clases. La disposición establece que más de 34 millones de estudiantes y más de 2 millones de profesores se apeguen a la nueva norma en los planteles del país.

El nuevo esquema establece diferentes lineamientos según el grado de estudios del alumno. Para la educación básica, que abarca los niveles preescolar, primaria y segundaria, queda estrictamente prohibido el uso de teléfonos móviles tanto en el horario de clases como en el recreo.

Los alumnos pueden portar sus dispositivos apagados o guardados dentro de sus mochilas exclusivamente para casos de emergencia médica, o necesidades particulares.

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dicho que el objetivo de la medida es recuperar la creatividad y evitar el uso indiscriminado de pantallas que “particularmente vinculado con las redes sociales, puede tener impactos muy negativos”.

En cuanto a los estudiantes de nivel medio superior, cada plantel establecerá sus propias reglas para el empleo prudente y delimitado de los celulares, mientras que en el nivel superior, las universidades deberán orientar sus políticas hacia la ciudadanía digital e incentivar el pensamiento crítico.

Las razones de la regulación de los celulares en escuelas

La nueva medida pretende mitigar trastornos como la falta de concentración en los estudiantes, la falta de sueño, la ansiedad infantil y violencias como el ciberacoso. Durante una conferencia sobre la iniciativa, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Mario Delgado Carrillo ha dicho que en una consulta nacional a 650.000 profesores, el 80% de los docentes identificó dificultades de sus estudiantes para mantener la atención en clase.

Además, 79% presentó problemas para recordar información, 73% dificultades para regular sus emociones o afrontar la frustración, y el 71% observó cansancio o somnolencia. Así, el 81% de los maestros consideró necesaria la nueva medida. Con esta estrategia, México se alinea a 114 naciones que ya aplican restricciones similares en sus centros educativos.

El dilema de la seguridad en regiones dominadas por el crimen

A pesar de la necesidad de la medida en las aulas, en diversas regiones del país golpeadas por el crimen organizado, colectivos locales han señalado que desarmar a los estudiantes de sus medios de contacto directo los vuelve vulnerables durante traslados cotidianos e imprevistos delictivos. Según recoge la agencia AP, en entidades como Tamaulipas o Sinaloa, donde los jóvenes no son inmunes a la violencia, padres de familia temen que sus hijos queden incomunicados durante cualquier hecho de violencia.

El precedente: la prohibición de la comida chatarra en las escuelas

El ajuste en la regulación de las pantallas se suma al veto definitivo a los alimentos ultraprocesados, o comida chatarra, como parte de los nuevos lineamientos de vida saludable implementados por la SEP. Dicha resolución establece la prohibición de la venta de comida chatarra desde nivel preescolar hasta el nivel superior. Ambas políticas buscan transformar los centros educativos en entornos saludables.

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí