Un estudiante avanzado de licenciatura desconoce que son las sílabas y le cuesta mucho trabajo leer, por supuesto que no sabe inglés.
Una maestra de primaria tiene dificultad para leer un cuestionario con baja complejidad.
La política de no reprobación para alcanzar los indicadores exigidos a nivel internacional disfraza la poca efectividad educativa.
Está estudiado y aceptado que las dos grandes fallas del sistema educativo mexicano son deficiencia en aritmética y en lenguaje.
Hay varias concepciones sobre educación que chocan entre sí. Una que convierte en slogan una educación en base a principios que se asocien a los pueblos originarios, recupera una supuesta deuda histórica que atiende clientelarmente, pero ignora los avances científicos de los mayas, o las prácticas de auto gobierno de los náhuatl. Otra plantea que el aumento en la oferta educativa traerá movilidad social y crecimiento económico.
Hay quien se queja sobre la importación de esquemas educativos, lo que por sí mismo no está mal, el problema es tropicalizarlos, o sea, que se ajusten mal echándolos a perder. Llegado el PAN al poder, la SEP ordenó que todos los académicos debían capacitarse en base a las teorías del constructivismo.
Hay una escuela que plantea que la educación debe articularse con el modelo de desarrollo económico, de tal forma que se establezca una relación dialéctica.
A varios países el experimento educativo les ha resultado exitoso. Ben Gurión respondió a la pregunta de cuál debía ser la estrategia nacional de Israel diciendo que la educación.
Propuso la educación obligatoria de 17 años desde los 3 años, para garantizar que todos los ciudadanos, independientemente de su origen, tuvieran las mismas oportunidades y se convirtieran en una «nación de trabajadores académicos”. A 75 años de distancia Israel es el país que tiene el mayor número de start ups per cápita.
Finlandia concibe a la educación como un derecho fundamental para todos, independientemente de su origen socioeconómico o ubicación geográfica, su éxito reside en que crearon un ecosistema educativo coherente, donde la confianza y la equidad crean un entorno seguro y motivador para que cada persona pueda desarrollar su potencial.
Los caminos exitosos de Japón, China, India resultaron en parte del concepto de que hay que abrir vías distintas para perfiles distintos premiando el esfuerzo. No se trata a todos los estudiantes como si estuvieran cortados con la misma tijera, inclusive envían a sus jóvenes a entrenarse en el exterior para enriquecerlos.
Alemania logró reponerse después de la 1ª guerra mundial, entre otras cosas, gracias a un sistema educativo robusto que produjo suficientes profesionistas para reforzar el aparato productivo.
La educación es una responsabilidad del Estado y se debe tener claridad del objetivo buscado y no manejarla solamente como aparato ideológico.
Durante varias décadas el objetivo mexicano era la cantidad. Había que ampliar la matrícula, la de primaria superó el 100% debido a la movilidad, no se logró lo mismo en otros niveles pero el paradigma domina.
La 4T insiste en masificar la educación universitaria y promueven la entrada irrestricta a las universidades, con o sin méritos. Los japoneses pondrían el grito en el cielo. Admitir a un estudiante a la universidad con la motivación de tener un título, es un desperdicio de dinero y energía. Gracias a la política de no reprobación, tenemos estudiantes de licenciatura que no saben escribir, y no pueden cumplir con el requisito de titulación. Y entonces brinca el indicador que reclama eficiencia terminal y se inventan mecanismos para “regalar” títulos, y así hasta el doctorado.
La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez inició un programa de doctorado en Ciencias Sociales, el experto invitado a revisar los protocolos de investigación dictaminó que ninguno era aprobatorio, pero como los alumnos eran a la vez maestros, entonces todos aprobaron, en esas manos están ahora decisiones académicas. ¿Qué calidad tendrán sus alumnos?
La Universidad Autónoma de la Ciudad de México busca como titular alumnos que no encontrarán lugar en el mercado porque su formación es deficiente.
Seguramente tendremos una nueva oleada de licenciados, maestros y doctores, pero ¿de qué calidad? Independientemente de su calidad profesional, en que estructura económica se acomodarán todos los egresados. Ya me tocó un chófer de Uber con maestría en derecho.
Algunos agraciados contarán con beca, pública o familiar, para estudiar en el extranjero, pero no tienen garantizado un empleo y muchos se quedan fuera.
Muchos estudiantes de universidad privada encuentran que la inversión que hicieron no les reditúa un empleo bien remunerado que compense la inversión elevada.
Para algunos el Estado debe diseñar y orientar el desarrollo, diseño inexistente hasta ahora. SI no hay modelo, las decisiones se convierten en parches, algunos poco afortunados. La nueva escuela que abrieron producirá historiadores y expertos en feminismo, ¿dónde trabajarán?
Otros piensan que la economía y educación debe responder a las fuerzas del mercado. Éstas fuerzas invierten en trabajos de maquiladora, que no requiere título universitario, o invierten en otros países, México ya destaca como país inversionista en España.
El sistema educativo debe ser parte del modelo de desarrollo, no una carta que se pueda acomodar según necesidades particulares.
@shmil50




































