A ningún país independiente le gusta vivir bajo la férula de otro, bajo las condiciones o presiones que otros países quieran ejercer.
Vivir bajo el control de Estados Unidos actualmente, con un presidente que pone ucases (órdenes gubernamentales injustas y tiránicas) del centro del imperio, que pueden ir en condiciones dictatoriales como ocurre en ocasiones con Trump, por lo que hay países como China, India y Rusia que no quieren sentir ni la presión ni el látigo que viene desde Estados Unidos, en ocasiones en detrimento de la autoridad local. Así pues, en el tiempo de Nehru; presidente de India; de Tito, presidente de Yugoslavia, etc. crearon una especie de defensa contra los dictados de Estados Unidos y la Unión Soviética, pero no fueron tan poderosos.
Estos países, finalmente no han logrado a través del tiempo, el consolidar una resistencia real como lo están intentando hoy los BRICS (Brasil, Rusia, China, Inda y Sudáfrica) y 20 países más que se les han unido, a los que se suman Irán y algunos acólitos más, intentando delinear una política económica que se libre del dominio del dólar basado en la moneda china (yuan), que es sin duda el país más poderoso de los BRICS, unión que no ha cuajado por culpa de pequeños intereses intestinos.
Actualmente vivimos un extraño odio-amor en la economía de Estados Unidos y China, sin duda Estados Unidos impulsó la economía China comprando sus productos, adquiriendo sus enseres y viviendo dentro de la esfera de interés de Estados Unidos, hoy día el gobierno de China guarda bonos del tesoro americano por varios trillones de dólares por lo tanto un conflicto directo haría que todos perdieran, aun así se reta al imperio americano en varios campos, desde luego el económico, en el político y por supuesto el militar, como decía Carl von Clausewitz: “la guerra es la continuación de la política por otros medios…, es un acto de fuerza para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad.”
Este encuentro de países “rebeldes” se ha reforzado con las angustias creadas por Trump con sus aranceles y presiones, como es el caso de Venezuela o China.
México, Japón y Taiwán de alguna manera han llegado a arreglos acomodaticios ante la presión arancelaria del gobierno americano, pero otros como China no, y Rusia reciente el castigo de las sanciones de Estados Unidos y Europa.
El choque es de dos trenes, en el que dudamos cual prevalecerá, ¿el dólar o el yen? ¿Occidente o Asia?
Bien decía Porfirio Díaz que “México tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” **, o sea que dormimos junto a un elefante que hoy aplica sus amenazas y presiones con descaro y con fuerza, lo que en su parte positiva ha venido a limpiar un poco el poder de los grupos de narcotraficantes.
Muchos acontecimientos se vislumbran después de la visita de Marco Rubio a México y en el encuentro de las naciones del otrora llamado tercer mundo y luego BRICS y mañana quien sabe qué nuevo nombre se les ocurra, pero el “tiro directo” es entre Europa y Estados Unidos contra Asia y testaferros.
** Nemesio García Naranjo (poeta, escritor, abogado, periodista y político) fue el autor de la frase atribuida a Porfirio Díaz




































