El costo financiero de la deuda del sector público en México alcanzó los 1.07 billones de pesos entre enero y noviembre del presente año, lo que representa un incremento del 11.2% real anual. Este aumento se ha producido en un contexto de condiciones financieras restrictivas, según informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en su reporte de Finanzas Públicas y Deuda Pública a noviembre de 2025.
A pesar del alza, la SHCP destacó que gracias a un manejo activo de pasivos, el costo financiero se ubicó 55 mil millones de pesos por debajo de lo proyectado en el programa financiero. Durante los primeros once meses de 2025, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) sumaron 1 billón 168 mil millones de pesos, cifra que se mantiene dentro de los límites autorizados por el Congreso.
El Saldo Histórico de los RFSP registró un crecimiento del 3.3% real anual en el mismo periodo, situándose en 18 billones 261.4 mil millones de pesos. Esto representa el 51.7% del Producto Interno Bruto (PIB), una ligera disminución respecto al 52% observado al cierre de 2024, indicando una trayectoria estable y sostenible de la deuda pública a mediano plazo.
La SHCP atribuye esta estabilidad a una política fiscal responsable y a la optimización del perfil de vencimientos de la deuda, factores reconocidos por agencias calificadoras internacionales. La mayor parte del portafolio de pasivos del Gobierno federal al cierre de noviembre se encontraba denominada en moneda nacional, a tasa fija y con vencimientos a largo plazo.
En cuanto a los ingresos, los ingresos presupuestarios continuaron su tendencia de crecimiento por quinto año consecutivo, impulsados por la solidez de los ingresos no petroleros, que aumentaron un 4.4% real anual y superaron las previsiones en 117 mil millones de pesos. La recaudación tributaria creció un 4.6% real anual, beneficiada por la ampliación de la base gravable, el combate al contrabando y la implementación de herramientas digitales.
Los ingresos por Impuesto Sobre la Renta (ISR) superaron lo programado en 70 mil millones de pesos y aumentaron 5.4% real anual, reflejando la resiliencia del empleo formal, el aumento de salarios reales y los dividendos empresariales. Por su parte, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) superó lo previsto en 42 mil millones de pesos, con un crecimiento real anual del 1.3%, sustentado en el consumo interno y una mayor fiscalización aduanera.
Los ingresos por impuestos a las importaciones también excedieron lo programado en 16 mil millones de pesos, con un crecimiento real anual del 19%, superior al promedio de la última década. Este desempeño se debió al fortalecimiento de la vigilancia aduanera y ajustes al esquema arancelario.


































