El gobierno de Estados Unidos llevó a cabo la madrugada del sábado una operación militar en la ciudad de Caracas, Venezuela, en la que logró capturar al mandatario Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, luego de un par de meses de amenazas, lo que propició la celebración de miles de personas en las calles del país y la inconformidad de algunos países y organismos internacionales.
Maduro y su esposa fueron traslados a Nueva York, donde enfrentarán cargos criminales relacionados con el narcotráfico, ya que Maduro es considerado por la Casa Blanca como el líder del llamado cártel de Los Soles. El depuesto presidente fue fotografiado esposado junto a funcionarios de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés)
El presidente estadounidense Donald J. Trump, quien supervisó la operación “de gran escala” en suelo venezolano, dijo que Estados Unidos va a “manejar” Venezuela hasta que se lleve a cabo una transición de gobierno apropiada.
“Esta fue una de las demostraciones más impresionantes, efectivas y poderosas del poderío y la competencia militar estadounidense en la historia del país”, dijo Trump a periodistas desde su residencial personal en Mar-a-Lago, Florida. “Así que nos quedaremos hasta que la pongamos en marcha, en esencia, hasta que se produzca una transición adecuada”.
El mandatario, así como Marco Rubio, el secretario de Estado estadounidense, dijeron que Estados Unidos será responsable de administrar la riqueza petrolera de la nación sudamericana y que promoverá la llegada de empresas de su país a esa industria. Venezuela cuenta con las mayores reservas petroleras del mundo.
“Vamos a extraer una enorme cantidad de riqueza del subsuelo y esa riqueza irá al pueblo venezolano, a la gente de fuera de Venezuela que vivía en Venezuela, y también a Estados Unidos como compensación por los daños que nos causó ese país”, dijo Trump en la conferencia de prensa.
Trump dijo que si bien consideraba a María Corina Machado, la recién nombrada premio Nobel de la Paz y líder de la oposición venezolana, como una gran mujer, no pensaba que ella pudiera tomar la rienda del país al no contar con el respaldo de la mayoría. La Casa Blanca tampoco está aparentemente considerando la designación como presidente de Edmundo González, quien afirma que venció a Maduro en las elecciones presidenciales de 2024 pero fue víctima de fraude.
El gobierno venezolano anunció, por su parte, que Delcy Rodríguez, la vicepresidenta en funciones de Maduro, será la encargada de ocupar la presidencia del país de manera interina.
Maduro, de 63 años de edad, es señalado por varios organismos internacionales y por la oposición del país de no reconocer la derrota en las urnas, además de perseguir a sus opositores para encarcelarlos o desaparecerlos. Además, bajo su gestión, llevó a Venezuela a una serie de dificultades económicas, un repunte de la violencia, de la pobreza y de la migración de quienes buscan huir de la precariedad.
Trump dijo en la conferencia de prensa para explicar la operación en Caracas que su país estaba aplicando preceptos incluidos en la Doctrina Monroe –una política exterior de Estados Unidos empleada en el siglo XIX para justificar la intervención del país en asuntos políticos del continente bajo el lema ‘América para los americanos’– y sugirió que podría considerar operaciones similares en otros países como Colombia, Cuba o México.
Inclusive bromeó con que la Doctrina Monroe podría ser ahora rebautizada como ‘Doctrina Donroe’ y más tarde dijo que el país ‘necesita’ controlar la región de Groenlandia, propiedad de Noruega, por motivos de seguridad Nacional.
António Guterres, el secretario general de la ONU, expresó su preocupación por la operación militar estadounidense en Venezuela al considerar que podría tener repercusiones preocupantes en la región.
“Independientemente de la situación en Venezuela, estos acontecimientos constituyen un precedente peligroso”, dijo Guterres.
- Preocupaciones sobre el futuro
La intervención militar en Estados Unidos, aunque para muchos es una señal de esperanza del retorno a la democracia, también despertó preocupaciones entre algunos de los países de la región que temen una injerencia de la administración Trump en asuntos fuera de su jurisdicción.
Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay dijeron que estaban profundamente preocupados y expresaron su rechazo a las acciones militares en Caracas, ya que violan los principios fundamentales del derecho internacional.
“Reiteramos que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”, dijeron esos seis países, en un comunicado. “Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”.
En una entrevista con la cadena de televisión Fox News, el sábado por la mañana, Trump dijo que tendría que hacerse algo con México, a pesar de que tiene buenas relaciones con la presidenta Claudia Sheinbaum. Reiteró acusaciones previas de que la mandataria está aterrorizada por grupos del narcotráfico y que el país está siendo dirigido por el narco.
“Los cárteles gobiernan México. Ella no”, dijo el presidente en la entrevista. “Y le he preguntado muchísimas veces: ‘¿Quieres que acabemos con los cárteles? No, no, no, señor presidente, por favor’. Algo habrá que hacer con México”.
Por su parte, Sheinbaum dijo en un mensaje en redes sociales que Estados Unidos debería respetarse la máxima del expresidente mexicano Benito Juárez de que “entre los individuos como entre las Naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Así mismo, previamente ha reconocido que Trump le ofreció desplegar tropas estadounidenses para terminar con los grupos del narcotráfico, pero afirmó que esto ha sido rechazado y no habrá una reconsideración ya que la Constitución del país obliga a defender la soberanía y la no injerencia extranjera.
La Secretaría de Relaciones Exteriores dijo en un comunicado que el país condenaba y rechazaba enérgicamente las operaciones de la Casa Blanca en Venezuela.
“Con base en sus principios de política exterior y en su vocación pacifista, México hace un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos”, dijo la cancillería.
El diario estadounidense The New York Times criticó también con dureza las acciones de Trump y acusó al mandatario de estar guiando a Estados Unidos a una crisis internacional sin razones válidas ya que podría abrir la puerta a acciones similares por parte de otras superpotencias económicas y militares.
“Al parecer, Venezuela se ha convertido en el primer país sometido a este imperialismo de los últimos tiempos, y representa un enfoque peligroso e ilegal del lugar de Estados Unidos en el mundo”, dijo el diario en su editorial titulada ‘El ataque de Trump a Venezuela es ilegal e imprudente’. “Al proceder sin ningún atisbo de legitimidad internacional, autoridad legal válida o respaldo nacional, Trump se arriesga a dar una justificación a los autoritarios de China, Rusia y otros países que quieren dominar a sus propios vecinos”.
Para muchos, China podría iniciar una ofensiva para controlar completamente a Taiwán, mientras que Rusia podría afianzar su posición sobre el territorio controlado de Ucrania al no tener con organismos que le hagan contrapeso.
De hecho, Trump no recibió el permiso del Congreso para iniciar la ofensiva en Venezuela, por lo que varios líderes de la minoría del Partido Demócrata hicieron un llamado a la Casa Blanca para frenar su política calificada incluso como imperialista.
“Trump ha demostrado, una vez más, su desprecio por la Constitución y el Estado de derecho. El presidente de Estados Unidos no tiene derecho a llevar unilateralmente a este país a la guerra, ni siquiera contra un dictador corrupto y brutal como Maduro. Estados Unidos no tiene derecho, como declaró Trump esta mañana, a ‘gobernar’ Venezuela”, dijo el senador Bernie Sanders, demócrata de Vermont, en un comunicado. “El Congreso debe aprobar de inmediato una resolución sobre Poderes de Guerra para poner fin a esta operación militar ilegal y reafirmar sus responsabilidades constitucionales”.
El Consejo de Seguridad de la ONU sesionará hoy lunes 5 de enero para discutir las acciones de Estados Unidos en Caracas, a solicitud de Colombia y con el respaldo de naciones como China y Rusia.



































