Introducción:

Hay refranes que no envejecen porque describen una física social. “Pagan justos por pecadores” es uno de ellos. No habla de culpa, habla de transmisión. En 2026, la transmisión se llama estrecho de Ormuz, y los justos tienen acento latinoamericano.

Durante la última semana, mientras Washington y Teherán intercambiaban una nueva ronda de golpes —“el martes, el ejército renovó los ataques contra objetivos iraníes en la región después de que Teherán y sus milicias aliadas en Yemen e Irak atacaran petroleros e infraestructuras energéticas, incluyendo dos grandes refinerías en Kuwait y Arabia Saudí que se vieron obligadas a cerrar”— en la Ciudad de México el litro de diésel subía, en Chiapas el fertilizante no llegaba y en el Darién se formaba otra caravana. Esa es la paradoja que la OCDE y la CEPAL han puesto en blanco y negro estos días.

El diagnóstico: la economía global amenazada desde un golfo ajeno

La OCDE fue directa: “conflicto en Oriente Medio amenaza economía global; AL más sólida ante crisis, pero sin margen de maniobra”. No es una frase de cortesía diplomática. Es la constatación de que la región llega mejor preparada que en 2008 o 2020 —reservas, disciplina fiscal relativa, nearshoring— pero sin munición para sostener un choque energético prolongado.

El matiz está en el tiempo. La CEPAL advirtió que “el conflicto en Irán seguirá golpeando el bolsillo y la economía de América Latina durante todo 2026” y que “amenazan con prolongar durante todo 2026 sus efectos sobre las economías de América Latina y el Caribe, incluso si las partes vuelven a la mesa de negociaciones”. No hablamos de un pico, hablamos de una meseta de carestía.

La OCDE puso números a esa meseta: “Ya implicó una rebaja en las perspectivas de crecimiento global para este año, a 2.8 por ciento, pero podría caer otro tanto, a 2.1 por ciento, si la guerra persiste”. El Banco Mundial, en su escenario más crudo de esta semana, lo llevó más lejos: una guerra escalada “podría reducir el crecimiento global al 1,3% en 2026”. Y el FMI, en la voz de Kristalina Georgieva, recordó el gatillo: si el conflicto dura hasta 2027 y el crudo sube “hasta unos 125 dólares por barril”, el golpe inflacionario sería estructural.

Mientras tanto, la realidad cotidiana ya lo refleja. Reuters documentó que “Las fábricas se enfrentaron a una demanda más débil y costes más altos en julio mientras la guerra con Irán se prolonga” y que “El conflicto casi ha detenido el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz, una ruta clave de tránsito para las exportaciones energéticas del Golfo”. El Brent, que había intentado bajar tras la propuesta saudí de coalición marítima, volvió a subir por encima de 86 dólares después de los ataques conjuntos en Irak, porque cada misil en Basora se cotiza en Veracruz.

¿Por qué América Latina paga?

No tenemos portaaviones en el Golfo. No vendemos armas a los houthis. No bloqueamos Ormuz. Y, sin embargo, somos transmisores perfectos de cuatro cadenas:

  1. Energía y fertilizantes. México importa gasolinas, Centroamérica importa diésel, Brasil y Argentina importan fertilizantes. Cada refinería cerrada en Kuwait o Arabia es un fertilizante que no llega a Sinaloa o Mato Grosso. El crudo sube “mientras se intensifican tensiones entre EU e Irán”, y las bolsas europeas suben “apoyadas en las materias primas” mientras “los futuros del crudo Brent se apreciaban un 3%, hasta superar los 86 dólares”. Ganancia para pocos, factura para todos.
  2. Deuda y costo del dinero. Con la inflación pegajosa en EU, la Fed no baja. Con el petróleo en 90, el Banco de México no puede bajar mucho. La OCDE ya advirtió que el costo de la deuda soberana en México y Brasil lidera los incrementos. El país que no disparó un tiro paga más intereses por el tiro que otro disparó.
  3. Logística y nearshoring a medias. El nearshoring se vende como escudo, pero depende de fletes estables. Si el 20% del petróleo y una parte del GNL no cruzan Ormuz, el costo de mover un contenedor de Lázaro Cárdenas a Houston sube, no por la distancia, sino por la prima de riesgo global.
  4. Migración como válvula. Aquí entra la nota 18, la más dolorosa. En la última semana, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza registró que “los cruces de inmigrantes aumentaron un 21 por ciento entre julio y agosto” en un punto fronterizo particularmente peligroso “a causa de distintos factores climáticos y la influencia de bandas delictivas”. El Tiempo, que cubre la frontera a pie, describe un punto “por el que cada vez buscan cruzar más migrantes” justo por ser menos vigilado y más letal.

No son cifras aisladas. Son la consecuencia de la cadena anterior. Cuando el crecimiento latino cae de 2.8% a 2.1%, cuando la inflación de alimentos no cede, cuando el empleo formal se enfría, la gente se mueve. Las nuevas caravanas que hoy cruzan Chiapas —más de 9 mil centroamericanos en caravanas divididas según conteos de EFE citados esta semana— no huyen de Teherán ni de Tel Aviv. Huyen del precio del pan que subió porque Teherán y Washington no se ponen de acuerdo sobre un misil.

México: doble exposición

México es el laboratorio perfecto del refrán. Por un lado, es socio energético de EU y beneficiario del gas barato; por otro, es importador de gasolinas y víctima de la volatilidad. Por un lado, negocia el T-MEC —que EU se negó a prorrogar automáticamente el 1 de julio y mantiene hasta 2036 con revisiones anuales—; por otro, recibe el reflujo humano de un continente que no puede absorber el choque.

El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta una ecuación imposible: contener precios internos con subsidios que tensionan presupuesto, mantener la relación comercial con Washington mientras denuncia maltrato del ICE —“gas pimienta para mitigar los reclamos y comida pasada de fecha” y 20 denuncias por 17 muertes— y administrar una frontera donde los cruces suben 21% en pleno verano. Todo esto sin tener vela en la guerra que lo provoca.

La tentación es leer la migración como fenómeno bilateral México-EU. La última semana demuestra que es trilateral: México-EU-Ormuz. Cada refinería cerrada en el Golfo es un jornalero más en el Suchiate.

La radicalización silenciosa

El refrán también aplica a la política interna. Cuando justos pagan por pecadores, el enojo busca chivo expiatorio cercano. El gobierno no puede sancionar a Irán, pero sí puede endurecer retórica contra coyotes, contra la CNTE, contra la oposición. La sociedad no puede protestar frente a CENTCOM, pero sí puede bloquear una caseta, una carretera, una aduana. Es la cascada de la que hablamos en el análisis anterior, ahora con combustible importado: “si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar” se convierte en “si ves que el mundo arde, bloquea tu calle para que te vean”.

El riesgo no es una revuelta, es una erosión. La evaluación del régimen no cae por una guerra lejana, cae por la percepción de impotencia frente a sus efectos. El votante no pregunta por el precio del Brent, pregunta por el precio de la tortilla. Y si la tortilla sube por una guerra que México no declaró, el costo político lo paga quien está en Palacio, no quien disparó.

¿Qué hacer cuando no eres parte, pero eres parte?

Aquí entra la afición tecnológica y de ciencia ficción que me pides no olvidar. En la ficción de Kim Stanley Robinson, los países del sur global crean un ministerio para el futuro para negociar lo que no controlan, pero los mata. América Latina necesita algo similar: un ministerio para Ormuz. Es decir, una diplomacia que no pida tregua por razones morales —que no escuchan— sino por razones contables: cada mes de guerra recorta 0,7 puntos del PIB global y nos cuesta 20 mil millones en intereses.

Tres líneas de acción emergen:

Seguro energético regional. Compras conjuntas de fertilizantes y coberturas petroleras como las que hace Chile con el cobre. No para ganar, sino para no perder.

Pacto migratorio con cláusula energética. Que EU entienda que contener migración requiere contener precios energéticos. No es caridad, es corresponsabilidad.

Narrativa propia. Dejar de contar la guerra como ajena. Cada boletín del Banco de México debería empezar con el precio de Ormuz, no con el de la Fed. Nombrar el origen es empezar a defenderse.

Conclusiones

América Latina es, en 2026, el convidado de piedra que paga la cuenta. No lanzó misiles, no cerró estrechos, no amenazó con drones. Y, sin embargo, verá su crecimiento recortado, su deuda encarecida y sus carreteras llenas de gente que huye de un encarecimiento que no provocó.

Pagan justos por pecadores” no es fatalismo, es diagnóstico. Y todo diagnóstico exige tratamiento. La pregunta no es si la guerra nos afecta —ya sabemos que sí—, sino si seremos capaces de convertir esa injusticia geográfica en una palanca de negociación colectiva. Porque si seguimos pagando en silencio, la próxima vez no solo pagaremos la factura, también pondremos la mesa.

Tres preguntas para no dormir tranquilos

  1. Si cada punto de crecimiento global perdido se traduce en miles de migrantes en tu frontera, ¿puede México seguir pensando su política migratoria sin una política energética global?
  2. Cuando la CEPAL dice que los efectos durarán “todo 2026 incluso si hay negociación”, ¿qué margen tiene un gobierno progresista para explicar que la inflación no es culpa suya sin sonar a excusa?
  3. Si los justos siempre pagan por los pecadores, ¿no ha llegado el momento de que los justos se organicen para cobrar?

 

¿Y usted, qué piensa?

 

Referencias Bibliográficas

  1. (2026, 29 de julio). El crudo sube mientras se intensifican tensiones entre EEUU e Irán. https://www.reuters.com/es/negocio/NXQH6VVHABOTHLX7Q77OEZDFWI-2026-07-29/
  2. (2026, 30 de julio). Mideast oil faces bleak new order as Iran’s grip on Hormuz tightens. https://www.reuters.com/commentary/reuters-open-interest/mideast-oil-faces-bleak-new-order-irans-grip-hormuz-tightens-bousso-2026-07-30/
  3. (2026, 31 de julio). Trump convenes Cabinet at Camp David amid simmering Iran war. https://www.reuters.com/world/us/trump-convenes-cabinet-camp-david-amid-simmering-iran-war-2026-07-31/
  4. (2026, 3 de agosto). Factories faced weaker demand, higher costs in July as Iran war grinds on. https://www.reuters.com/world/china/global-economy-factories-faced-weaker-demand-higher-costs-july-iran-war-grinds-2026-08-03/
  5. (2026, 22 de julio). Escalating Middle East war could slash global growth to 1.3% in 2026, World Bank chief economist says. https://www.reuters.com/world/china/escalating-middle-east-war-could-slash-global-growth-13-2026-world-bank-chief-2026-07-22/
  6. (2026, 5 de mayo). IWF: Weltwirtschaft drohen bei langem Nahost-Krieg schwere Schäden. https://www.reuters.com/de/welt/iwf-weltwirtschaft-drohen-bei-langem-nahost-krieg-schwere-schden-2026-05-05/
  7. La Jornada. (2026, 3 de junio). OCDE: conflicto en Oriente Medio amenaza economía global; AL más sólida ante crisis, pero sin margen de maniobra. https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/06/03/economia/ocde-conflicto-en-oriente-medio-amenaza-economia-global-al-mas-solida-ante-crisis-pero-sin-margen-de-maniobra
  8. ONU Noticias. (2026, julio). El conflicto en Irán seguirá golpeando el bolsillo y la economía de América Latina durante todo 2026. https://news.un.org/es/story/2026/07/1541673
  9. El Tiempo. (2026). Es peligroso: el punto fronterizo por el que cada vez buscan cruzar más migrantes. https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/es-peligroso-el-punto-fronterizo-por-el-que-cada-vez-buscan-cruzar-mas-migrantes-3384825

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