Para el fin de semana largo que comprende del 16 al 18 de septiembre, más de dos millones de se desplazaran por los diversos destinos del país, afirmó la .

De acuerdo con la dependencia, para ese fin de semana largo, se prevé que la ocupación hotelera a nivel nacional alcance un promedio de 51.6 por ciento, solamente 2.1 puntos porcentuales menos comparado con el mismo puente de 2019, el año previo a la ; cuando la ocupación se situó en 53.7 por ciento.

Señaló que se estima la llegada de un millón 12 mil turistas a hotel, que comparado con el mismo periodo de 2019, representa una recuperación de 97.3 por ciento en la llegada de turistas, esto significa que solo faltan 28 mil turistas para alcanzar el nivel de 2019 que equivale a un 2.7 por ciento menos.

Precisó que del total de turistas que se prevé que arriben al país, 790 mil o el equivalente al 78.1 por ciento del total sean nacionales, mientras que se anticipa que el 21.9 por ciento restante sean internacionales.

La Sectur también anticipó que un millón 216 mil turistas nacionales más se alojen por otros medios que no sean hotel, ya sea con familiares o amigos o en segundas residencias; mientras que otros 132 mil se podrían quedar en estancias compartidas.

Así, la derrama económica esperada por el concepto de hospedaje en ese fin de semana largo ascendería a dos mil 698 millones de pesos; y al sumar otros servicios como el consumo de servicios la cifra podría alcanzar los 29 mil 628 millones de pesos.

Así, Acapulco será el destino con la ocupación más alta, un un promedio de 73.1 por ciento; seguido de la Ciudad de con 72.2 por ciento; Puebla con 70.4 por ciento; Cancún con 69.8 por ciento; Querétaro con 66.5 por ciento y Puerto Vallarta con 64.8 por ciento.

Le siguen Los Cabos con 62.4 por ciento; Aguascalientes con 62.1 por ciento; San Miguel de Allende con 59.3 por ciento; Villahermosa con 51.2 por ciento; San Cristóbal de las Casas con 42.9 por ciento y Tuxtla Gutiérrez con 42.7 por ciento.

Según la Sectur, estos destinos en conjunto, representan el 42.5 por ciento del total de habitaciones en los centros monitoreados por la dependencia.