La empresa noruega que hará el peritaje del accidente de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México da servicios a compañías marítimas, de energía, petróleo y gas, aseguradoras, salud, además de ofrecer soluciones tecnológicas e inspecciones.

DNV GL no tiene entre sus principales líneas de negocio los servicios a empresas de transporte ferroviario o constructoras de obra civil, se autodefine como líder mundial en control de calidad y gestión de riesgos, y consultoría, pruebas y certificación para el sector energético global, e hizo de la transición energética una de sus líneas de negocio.

En México, tiene una amplia cartera de clientes en el sector de energías renovables, y a finales de 2020 BHP Billiton Petróleo Operaciones de México (BHP) le otorgó un contrato para proporcionar clasificación, verificación y análisis independiente de Trion FPU, un campo petrolífero marítimo en el que Pemex tiene 40% de participación ubicado a 35 kilómetros al sur de la frontera con Estados Unidos y a 200 kilómetros de la costa mexicana.

No fue posible contactar a la filial de la empresa noruega en México para conocer  su oferta de servicios en México.

De acuerdo con sus reportes, DNV inició como una empresa marítima y aún hoy este sector es el que más aporta a sus ingresos, al que ofrece servicios remotos de control y monitoreo de flotas, servicios digitales de mantenimiento de máquinas, y a cruceros y transbordadores ofrece procedimientos y sistemas para la prevención, control y mitigación de riesgos de infección de pasajeros y tripulación.

Tiene también un papel destacado en el mercado mundial para la verificación de reducciones de emisiones, y se especializa en control de corrosión y análisis de integridad de tuberías y plantas.

Según su informe financiero de 2020, el año pasado generó ingresos por 20 mil 911 (2 mil 500 millones de dólares), 3% menos que en 2019, que la compañía atribuye a la aguda caída que produjo la pandemia en la industria petrolera y del gas por la caída el año pasado de los precios del petróleo.


Curioso, ¿no?