Sí, la democracia mexicana es una de las más caras del mundo. Pero este sistema oneroso fue el que permitió transitar de un régimen donde no había elecciones auténticas a uno donde los votos se cuentan y determinan quién va a gobernar. Los costos son producto de la total desconfianza de los actores involucrados.

  • No, el Instituto Nacional Electoral (INE) no es un elefante blanco reumático. La analogía es pésima. El dichoso paquidermo sólo cuesta y no produce nada. El INE, por el contrario, es costoso, pero ofrece excelentes resultados. Gracias a esta institución tenemos una auténtica democracia liberal. En este sentido, yo diría que el INE es como un carísimo automóvil de la Fórmula 1 capaz de salir desde atrás para ganar una carrera. Millones de dólares de recursos materiales y humanos que logran el objetivo. En el caso del INE: la organización eficaz de las elecciones.

Sí, estoy seguro de que el INE podría ahorrar dinero en algunas partidas. Pero no se le puede pedir lo imposible: organizar elecciones sin presupuesto. Es como quitarle al Formula 1 el dinero para el motor. Aquí lo mismo. Sin recursos para organizar la consulta popular de la Revocación del Mandato el año que entra, no hay manera de verificar la autenticidad de las firmas de los ciudadanos que la soliciten, imprimir todo el material electoral, capacitar a los ciudadanos que fungirán como funcionarios de casilla, instalar las casillas, difundir los resultados y un largo etcétera.

El INE solicitó una partida de tres mil 830 millones de pesos a la Cámara de Diputados para el caso contingente de que se lleve a cabo la Revocación de Mandato. En caso de no llevarse a cabo este ejercicio, el dinero regresaría al erario. Pero la Cámara no le dio un solo peso al INE. Ni un centavo.

¿Por qué una mayoría conformada por Morena, PT y el Verde se rehusaron a dar el dinero?

Los diputados aducen, primero, que el INE tiene ya muchos recursos. Insisto: estoy seguro de que podrían hacer un ejercicio de ahorro en algunas partidas. Pero de ninguna manera veo que puedan encontrar casi cuatro mil millones de pesos que se necesitan para la Revocación de Mandato.

De hecho, del presupuesto regular del INE, casi el 30% de los recursos se van para la administración de la credencial para votar (principal medio de identificación de los mexicanos) y 35% a la organización de elecciones que, en 2022, será de 436 puestos de elección popular, incluyendo seis gobernadores; esto exigirá la instalación de 21 mil casillas y la capacitación de 84 mil funcionarios.

Dicen los diputados oficialistas que el INE podría utilizar los recursos de tres fideicomisos que tiene. Ya sabemos que a este gobierno le disgustan estos instrumentos y que ha desaparecido los que ha podido para, así, obtener más dinero.

En el caso del INE, hay uno para atender el pasivo laboral, lo cual es muy responsable de su parte, y dos más para mejorar la infraestructura inmobiliaria, incluyendo los módulos donde se expiden las credenciales para votar. En conjunto, dichos fideicomisos cuentan con un saldo, en conjunto, de mil 353 millones de pesos. Después de un largo proceso de extinción legal de los fideicomisos, que sería muy complejo, quizá fuera posible utilizar estos recursos, pero están lejos, todavía, de los tres mil 830 millones necesarios para la Revocación del Mandato. Además, sería una gran irresponsabilidad usar los recursos de las pensiones para organizar un capricho presidencial, cuyo resultado ya sabemos de antemano.

Está, también, el argumento falaz del presidente López Obrador sobre lo mucho que ganan los consejeros del INE. Si los once consejeros se bajaran su sueldo a lo que gana AMLO, el ahorro representaría el 0.2% de lo que solicitó el órgano electoral para la Revocación de Mandato. Repito: el 0.2 por ciento. Por eso la falsedad del argumento, pero vaya que le funciona al Presidente desde el punto de vista político.

  • La realidad es que AMLO, Morena y sus rémoras quieren secar presupuestariamente al INE. Es una manera de debilitar a la institución. No les gustan los organismos autónomos y, si por ellos fuera, regresarían la organización de las elecciones a la Secretaría de Gobernación. Sólo creen en la democracia cuando ganan. Su objetivo es un INE pobretón que ande mendigando recursos para organizar elecciones chafas donde puedan hacerse fraudes que beneficien a los que están en el poder. O un INE al que puedan echarle la culpa de sus desgracias. Al fin y al cabo, muchos morenistas, incluyendo al Presidente, pasaron por el PRI y, al parecer, aprendieron sus peores mañas.

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