Si la economía de entra en , , al ser su principal socio comercial, se verá afectado, principalmente por una reducción en las exportaciones y menores remesas, advirtieron expertos.

Actualmente, existe una elevada probabilidad de que la economía de Estados Unidos entre en recesión en los próximos dos años, debido a una elevada y un impulso fiscal negativo; sin embargo, no sería tan profunda, sino moderada, sostuvo Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina de Goldman Sachs.

De ser así, las exportaciones de México hacia Estados Unidos, especialmente las manufactureras, serán las más afectadas, anticipó.

Según la Secretaría de Economía (SE), el 80.2 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino el mercado estadounidense.

La recesión también podría provocar una reducción de empleos, lo que traerá consigo una caída en los ingresos disponibles de los mexicanos que viven en Estados Unidos y envían dinero a sus familiares, comentó al respecto Alejandro Saldaña, economista en jefe del Banco Ve Por Más.

El impacto no es menor, ya que de enero a marzo de este año, el país registró por remesas provenientes del extranjero un total de 12 mil 521 millones de dólares, de las que el 95.3 por ciento provino de Estados Unidos, según cifras del Banco de México (Banxico).

Asimismo, Ramos explicó que el turismo del país se vería afectado, ya que ante la debilidad económica en EU, entre los primeros gastos que se ajustan son los destinados a las vacaciones por no ser de primera necesidad.

“No significa que van a cancelar vacaciones, pero si uno planeaba 10 días, dos semanas a México, ya solamente va una. Una economía americana que crece menos sí que impactaría los ingresos por el turismo”, aseveró.

Adicionalmente, la renta corporativa en Estados Unidos vivirá una restricción, con lo que habrá menos recursos para invertirlos en otros países como México.

Aunque las exportaciones y las remesas serán las más afectadas, uno de los primeros impactos lo vivirán los mercados financieros, pues la recesión desencadenará una alta volatilidad asociada, principalmente, por el riesgo de la depreciación del tipo de cambio, explicó Saldaña.

“También salida de capitales, en los canales financieros, podríamos empezar a observar ese efecto negativo”, dijo.

Pese a ello, aún no es claro si la economía de EU atravesará una recesión, ya que eso dependerá, en gran medida, del comportamiento de la inflación.