Aunque la IED creció 14.46% en 2025, sólo 16% corresponde a nuevos proyectos productivos.
La inversión extranjera directa en México alcanzó 40,905.61 millones de dólares al tercer trimestre de 2025, lo que representa un crecimiento de 14.46% respecto al mismo periodo de 2024, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía.
No obstante, el avance en el monto total no refleja un dinamismo equivalente en nuevos proyectos productivos. Entre enero y septiembre de 2025, las nuevas inversiones representaron apenas 16.05% del total de la IED, una proporción significativamente menor a la observada en años previos.
La nueva inversión acumulada en 2025 ascendió a 6,563.38 millones de dólares, cifra que se ubica 54.80% por debajo de lo registrado al tercer trimestre de 2022, cuando México alcanzó uno de sus niveles más altos de captación de capital nuevo.
“Lo que vemos es que no hay nuevos proyectos, ya que la llegada de nuevo capital suele tener un mayor impacto en capacidad productiva, empleo y transferencia tecnológica. Aunque las empresas ya establecidas continúan apostando por México, la limitada entrada de nuevas inversiones plantea retos para el crecimiento económico de mediano y largo plazo”, indicó Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base.
Disminuyen nuevos proyectos de EU
Los datos muestran que Estados Unidos se mantiene como el principal país de origen de la IED en México, aunque la composición de sus flujos confirma la tendencia general. El 79.78% de la inversión estadounidense corresponde a reinversión de utilidades, mientras que solo 11.86% se explica por nuevas inversiones, niveles muy por debajo de los registrados en 2021 y 2022.
Por sector, la industria manufacturera concentra 38.14% de la inversión proveniente de Estados Unidos, seguida por los servicios financieros y de seguros con 31.70%, y el comercio al por mayor con 9.26%.
Dentro de la manufactura, la fabricación de equipo de transporte concentró 14.73% de la inversión estadounidense y registró un crecimiento anual de 170.19%.
Sin embargo, Siller explicó que este repunte responde a una baja base de comparación, ya que, frente al mismo periodo de 2023, la inversión en este subsector cayó 22.32%.
Le siguen la industria química, con 6.37% de la inversión de origen estadounidense, y la fabricación de equipo de computación, comunicación y electrónicos, que representó 3.45% del total y 9.04% de la inversión manufacturera de ese país.




































